El tocado es la pieza más pequeña del look de novia y la que más fotos protagoniza, porque está a la altura de la cara. No se elige solo: depende del peinado (suelto, semirrecogido o recogido), del velo si vas a llevarlo, del escote y de la formalidad de la boda. Una tiara cuenta una historia de salón y de iglesia; una corona de flores, de jardín y de hacienda; una horquilla de perlas, de ceremonia civil en la ciudad. Para elegir bien, lleva el tocado —o varias opciones— a la prueba de peinado y maquillaje, porque es la estilista quien sabe dónde y cómo puede sujetarse, y cuánto peso aguanta tu pelo. Y piensa en cuánto tiempo lo vas a llevar: si es todo el día, que sea cómodo; si es solo para la ceremonia, puedes ser más atrevida. Cada término lleva su ilustración.
Glosario de tocados

Tiara. Una banda decorativa, abierta por detrás, que se coloca sobre la cabeza. Formal y más bonita con un recogido. Puede llevarse con o sin velo.

Corona. Un círculo completo alrededor de la cabeza, de metal, cristales o perlas. Su pariente de jardín es la corona de flores, una elección frecuente en bodas de playa y al aire libre.

Cintillo o diadema. Una banda que cruza la parte superior de la cabeza, desde un sencillo cintillo forrado de satén hasta uno bordado con cuentas y pedrería. Aparta el pelo de la cara y lo deja suelto por detrás. Si llevas velo, puede sujetarse por debajo del cintillo.

Peineta. Un peine decorativo que se clava en un recogido o a un lado de la cabeza. Muchos velos se sujetan a una peineta.

Enredadera y horquillas decorativas. Un alambre flexible con perlas, cristales o flores que se entreteje en el pelo, o una lluvia de horquillas decorativas repartidas por el peinado. Delicado y moderno; funciona igual en un pelo suelto con ondas que en un moño bajo.

Pasador o prendedor. Un único pasador decorativo que recoge uno o ambos lados del pelo. Lo normal es no combinarlo con velo: es la pieza protagonista.

Adorno para moño. Un aro o banda decorada que rodea un moño; el velo, si lo hay, se sujeta por debajo, bajo el pelo. Fue un clásico de los años noventa y ha vuelto.

Flores naturales. Una sola flor detrás de la oreja o un pequeño ramillete en la nuca. Pídele a la florista que las alambre y que te dé una de repuesto.

Sombreros y fascinators. Tradicionales en las bodas británicas, y una elección con mucho estilo para una boda civil o una segunda boda. Si te casas por lo civil, en vestidos para boda civil encontrarás más ideas.
Lazo. Un lazo de satén o terciopelo puede apartar el pelo de la cara dejando el resto suelto, o sujetar una cola de caballo. Si llevas velo, se fija por debajo del lazo.
Cómo elegir el tocado para una boda en Puerto Rico
La humedad manda sobre el peinado, y el peinado sobre el tocado. En San Juan la humedad relativa promedio ronda el 75 %, y el aire húmedo hace que el pelo se encrespe y pierda la forma. Un recogido aguanta mejor que el pelo suelto, y las piezas que se clavan en él —peineta, horquillas, enredadera— suelen ser las más seguras. Si sueñas con el pelo suelto y un cintillo, pruébalo en la prueba de peinado y pasa unas horas con él al aire libre antes de decidir.
En la playa, piensa en el viento. La brisa del mar levanta velos y desplaza cintillos y coronas. Una peineta bien sujeta, horquillas o flores alambradas resisten mejor que una tiara o un sombrero grande. Si llevas velo, que sea corto o que se pueda quitar después de la ceremonia; en tipos de velos verás los largos.
Flores naturales con calor. Las flores se marchitan más rápido al sol. Pídele a la florista que las prepare lo más tarde posible, que las alambre y te dé un repuesto, y guárdalas en un lugar fresco hasta el último momento. Si la ceremonia es al mediodía en la playa, una flor de seda o de tela puede ser más sensata.
En la iglesia o en un salón, una tiara o una corona de cristales sobre un recogido es la elección más formal, y la que mejor acompaña a una cola larga y un velo catedral. Repasa las colas para que todo guarde proporción.
Comodidad durante horas. Un tocado pesado o mal sujeto da dolor de cabeza hacia la mitad de la fiesta. En la prueba, llévalo al menos un par de horas y pídele a la estilista que te enseñe cómo quitarlo sin deshacer el peinado, por si quieres cambiar de look para la recepción.





