La fecha suele ser lo primero que te preguntan, y vale la pena decidirla con cuidado, porque fija en silencio decenas de cosas más: el precio del salón, qué flores salen baratas, cómo es la luz a las seis de la tarde, si los invitados pueden viajar y si vas a estar derritiéndote o tiritando en las fotos.
Las temporadas de Puerto Rico
En la isla la temperatura varía poco de un mes a otro; lo que cambia es la lluvia, el riesgo de tormentas y la demanda.
La temporada alta, de diciembre a abril. Es la época más seca y la más disputada. Lonely Planet señala febrero y marzo como los meses con más probabilidades de días soleados, y advierte que hoteles y pasajes están más caros, sobre todo en las fiestas. Para una boda con muchos invitados de fuera es la más bonita, y también la que encarece el salón, los hoteles y, si la luna de miel es en el Caribe, el viaje. Reserva el bloque de hotel con mucha antelación.
La Navidad más larga del mundo. Así la llama la misma guía, y con razón: las fiestas siguen después del Día de Reyes y culminan con las Fiestas de la Calle San Sebastián en el Viejo San Juan. Una boda navideña puede ser preciosa, pero entre parrandas y compromisos familiares muchos invitados tendrán el calendario lleno. Hay ideas en nuestras bodas navideñas.
De abril a junio. Lonely Planet la describe como temporada intermedia, con mejores precios que en pleno invierno y poca lluvia. Abril trae, además, la Semana Santa, y la primavera es temporada de primeras comuniones y bautizos: pregunta en la parroquia antes de dar la fecha por buena.
La temporada de huracanes, del 1 de junio al 30 de noviembre. Según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, el pico de la temporada atlántica es el 10 de septiembre, y la mayor actividad ocurre entre mediados de agosto y mediados de octubre. De agosto a octubre, según Lonely Planet, los hoteles bajan sus precios marcadamente. Muchas bodas se celebran en esos meses sin contratiempos, pero el ahorro tiene un precio: lee la política de cambio de fecha de cada contrato, considera un seguro de eventos y pregunta si el salón tiene planta eléctrica. El verano trae también vacaciones escolares, cuando parte de tus invitados querrá irse de viaje, y un calor que pesa en un traje de etiqueta.
El día de la semana mueve el precio más que el mes. Un viernes de octubre puede costar mucho menos que un sábado, por exactamente el mismo salón.
Las cuatro estaciones, si te casas en los estados
La primavera trae las flores más románticas del año, peonías, lilas, ranúnculos, guisantes de olor, flores de cerezo, y un tiempo del que no hay que fiarse. A finales de la primavera es temporada alta en buena parte de los estados; a principios, más tranquila y más barata. Ten un plan para la lluvia.
El verano tiene los días más largos y el tiempo más fiable, la estación natural de las ceremonias al aire libre y las fiestas que se alargan. También es cuando los invitados tienen otros planes: vacaciones, otras bodas, viajes en familia. El calor es enemigo de las flores, del bizcocho y de los trajes.
El otoño es, para muchas parejas, lo mejor de todo: la luz es dorada, el calor se ha ido, y las dalias, las bayas y el follaje están en su mejor momento. A principios del otoño ya es tan solicitado como la primavera, así que reserva pronto.
El invierno es la temporada de las gangas, salvo las fiestas. Los lugares tienen fechas que llenar y suelen negociar. Las velas, el terciopelo y las noches que caen temprano crean un ambiente maravilloso. El precio se paga en nieve, viajes interrumpidos y la obligación de que todo ocurra bajo techo.
El día de la semana
El sábado es el día más caro y el más solicitado en todas partes. Los viernes por la noche y los domingos pueden ser bastante más baratos en el mismo lugar, y entre semana, más aún. El costo se paga en el tiempo de los invitados: una ceremonia un viernes por la tarde obliga a salir temprano del trabajo, y un domingo significa volver a casa en carro un domingo por la noche. Un domingo antes de un lunes feriado ofrece lo mejor de los dos mundos. Para una boda pequeña con la familia más cercana, un día entre semana puede ser perfecto. Lo explicamos con cifras en bodas entre semana y en temporada baja.
Antes de comprometerte, compara la fecha con…
- Los feriados. La ley de Puerto Rico fija, entre otros, el 1 y el 6 de enero, el 22 de marzo, el Viernes Santo, el 4 y el 25 de julio, el 19 de noviembre, el Día de Acción de Gracias y el 25 de diciembre, y dispone que, cuando uno cae en domingo, el feriado pasa al lunes. Un fin de semana largo ayuda a viajar y encarece los hoteles. Algunas religiones limitan las bodas en ciertas temporadas, como la Cuaresma, el periodo entre Pésaj y Shavuot o algunas semanas del calendario hindú; consulta con tu celebrante.
- El calendario escolar, si muchos invitados tienen hijos o son maestros.
- Los eventos locales. Las fiestas patronales, un maratón o un gran festival en el mismo pueblo llenan cada habitación de hotel en millas a la redonda.
- Tus invitados clave. Antes de reservar, pregunta discretamente a las cuatro o cinco personas sin las que no te imaginas el día si están libres.
- La puesta del sol. Búscala para tu fecha y tu lugar. La hora dorada, la media hora antes del atardecer, es la mejor luz para los retratos, y cambia a lo largo del año también en el trópico.
Aniversarios y fechas con significado
Muchas parejas escogen una fecha que ya significa algo: el día en que se conocieron, el aniversario de los abuelos, un cumpleaños. Comprueba que no caiga en una fecha que signifique otra cosa para tu familia. Y recuerda que la celebrarás todos los años: una boda el Día de San Valentín o en Nochebuena es romántica una vez y complicada después.
Con cuánta antelación
Los lugares más solicitados, en los meses más solicitados, se reservan con doce a dieciocho meses de antelación. Si quieres un sitio concreto en plena temporada alta, empieza a buscar más de un año antes. Si eres flexible con la fecha, ocurre lo contrario: pregúntale a un lugar que te encanta qué fechas le quedan, y quizá encuentres un viernes de noviembre a un precio que no creías posible. Si te casas por la Iglesia, consulta la fecha con la parroquia antes de firmar con el salón.
Para todo lo que viene una vez fijada la fecha, lee cómo planificar una boda, del sí a la luna de miel y cuánto cuesta una boda.





